LA PERICIA, unida a las competencias emocionales personales y sociales hace a un conductor “perfecto” dentro de lo humanamente posible. La pericia es la combinación entre el sentido común, los conocimientos y las habilidades, fruto de la práctica.
EL VEHÍCULO
Un vehículo tiene muchas connotaciones, ya que es una extensión del cuerpo y de la personalidad. Es una casa rodante, y le ayuda a marcar su territorio. La violación de la territorialidad es grave para cualquier animal. Cuando a una persona le tocan su territorio entonces se libera el instinto de conservación y es el cerebro límbico el reptil el que responde atacando o huyendo.
El vehículo es una herramienta de trabajo, pero también es un arma letal y un símbolo de estatus y de poder. Dependiendo del modelo y el tamaño, puede ser un mecanismo de presión. No te tratan igual en la calle si conduces un bus, un taxi, una moto, un Mercedes... El vehículo estigmatiza al conductor, incluso el color de éste puede estigmatizar al conductor. Por ejemplo se dice que los hombres que conducen carros rojos son mujeriegos. Pero se dan sorpresas...
El vehículo es en sí mismo el mensaje. Por eso cuando se adquiere un vehículo no se compra solo éste sino también el simbolismo. ¿Qué quiero proyectar? Por ejemplo andar en moto es una manera de manifestarse en el mundo, con la moto se expresa, libertad, descomplicación, rapidez, juventud, irreverencia y poder.
En la calle se presenta toda serie de manifestaciones emocionales, mediadas a través de los vehículos.
En el lenguaje del tránsito se trasladan las emociones:
Pitar con intensidad: ansiedad, ira, impaciencia. Es una forma de agredir auditivamente al otro, significa lo mismo que un grito o un empujón. Diferentes tipos de pitos, hacen las veces del lenguaje verbal del vehículo.
Acelerar, hacer rugir el motor: amenaza, intimidación, demostración de poder.
Frenar encima: demostrarle al otro que me está estorbando (territorialidad) y yo con mi vehículo lo puedo quitar.
Adelantarse en un trancon o en una situación inapropiada: demostrar viveza y a la vez enrostrarle al otro lo “sonso” que es para conducir.
SITUACIONES DE RIESGO:
No conocer las leyes físicas.
Falsas expectativas. Por ejemplo, creer que lleva la vía. Creer que todos son buenos conductores.
Ingenuidad, poner una direccional y creer que ya tiene el puesto en el otro carril.
Falta de inteligencia emocional
Falta de empatía. Por ejemplo ¿sabe UD por qué ciertos taxistas se comportan como lo hacen?
Reglas implícitas de supervivencia. Matar y no ser matado, comer y no ser comido, “pasar como sea” en un trancon aunque los que llevan media hora ahí parados, tengan que esperar mucho más, porque los “vivos” están pasando primero.
Igual que en la naturaleza la selección natural premia a los más fuertes, en la vía pública los más vulnerables son:
• El más inepto, al que le falta pericia y rapidez de juicio para decidir una maniobra que lo saque del peligro.
• El peatón, porque el chasis y la carrocería son su propio cuerpo y cualquier golpe puede perjudicarlo enormemente.
• Los niños, los ancianos y los hombres. Porque no tienen la suficiente inteligencia emocional para tener un óptimo desarrollo del autocontrol y el autodominio.
Es importante hacer promoción a través de los medios y todas las estrategias racionales y humanistas que se puedan. Si esto no es suficiente entonces como última medida, es la sanción como una manera de intervenir la problemática. Pues si no lo hacemos por conciencia, lo haremos por cuidar el bolsillo, uno de los órganos más sensibles que tienen muchas personas. Entonces quedan dos salidas: o somos concientes o somos obedientes.
Bibliografía
Suratep
Octubre 2006
sábado, 4 de septiembre de 2010
domingo, 27 de junio de 2010
Accidentes de tránsito con menores de Edad
Padres son responsables de la integridad de sus hijos en accidentes de tránsito:
Corte Suprema
Tomado de EL TIEMPO
Así lo decidió el alto tribunal en una sentencia por el caso de una niña que fue arrollada por una buseta, y que sufrió lesiones que la dejaron lisiada de por vida.
La Corte Suprema de Justicia estableció que más allá de la responsabilidad del conductor la seguridad del menor de edad, de siete años, en un accidente está en cabeza de sus padres.
En la decisión, la Sala Penal del alto tribunal confirmó la absolución de Arnulfo Ardila Quiroga procesado por lesiones personales culposas, quien era conductor de la buseta que arrolló a la niña.
Consideró la Corte que los padres debían haber acompañado a la menor o haberla encomendado a un adulto responsable, que la tomara de la mano y cruzarán la vía por los sitios demarcados para los peatones.
"La madre de la menor lesionada tenía la obligación legal de velar por ella e impedir cualquier tipo de daño sobre su vida o integridad personal por el solo hecho de la relación filial", señalo la Corte en el fallo.
De acuerdo con las normas del Código Nacional de Tránsito, los menores pueden circular libremente por bermas, zonas verdes, aceras y andenes pero cuando van a cruzar una vía pública deberán hacerlo acompañados por personas mayores, llevados de la mano y por los sitios demarcados o por las esquinas.
El accidente ocurrió el 12 de noviembre del 2004, en una calle del barrio Venecia, sur de Bogotá. Según testigos, la niña estaba acompañada por otra menor de 12 años y ambas trataron de pasar una vía de dos carriles en doble sentido de manera intempestiva por delante de dos vehículos estacionados.
La buseta, a pesar de que frenó y maniobró para eludir a las niñas golpeó a una de ellas con un costado. De inmediato, un agente de Policía la recogió y la llevó a un centro asistencial.
En este caso, determinó la Corte, "(...) se estaría ante la llamada culpa de quienes estaban a su cargo que podría llegar a exonerar de responsabilidad al procesado, porque aquella, por su minoridad (7 años), aún no estaba capacitada para evaluar los peligros que se derivaban de la circulación de vehículos por las vías públicas en las zonas urbanas".
El juzgado 30 Penal Municipal condenó a Ardila Quiroga a seis meses de cárcel pero fue absuelto en segunda instancia por el Juzgado 23 Penal del Circuito. Los familiares de la niña llevaron el caso a la Corte y en un recurso de casación pidieron tumbar la decisión de absolver al conductor. Según ellos, el juez que revocó la condena no tuvo en cuenta que el conductor actuó con negligencia y descuido.
En la sentencia, los magistrados de la Sala Penal determinaron que, por las huellas que dejó el carro en el pavimento tras la frenada que tuvo se dedujo que circulaba a 26 kilómetros por hora, una velocidad menor a la permitida en esa vía urbana. Este hecho, desvirtuó lo alegado por los demandantes.
"De lo anterior se infiere la falta al deber de cuidado de quienes tenían a cargo las dos menores, porque ellas estaban en la obligación de hacerlas acompañar de una persona mayor que incluso tomara de la mano a la niña de escasos siete años de edad para que cruzara la vía en la forma como lo indican las normas que reglamentan la materia antes tratadas", concluyó la Corte en el fallo.
REDACCIÓN JUSTICIA
Opinion de Oscar Montoya: la corte se equivoca al observar que la menor de 7 años no estaba capacitada para cruzar la via, pues es claro lo que dispone el codigo nacional de transito en su ARTÍCULO 59. LIMITACIONES A PEATONES ESPECIALES. Los peatones que se enuncian a continuación deberán ser acompañados, al cruzar las vías, por personas mayores de dieciséis años:
Las personas que padezcan de trastornos mentales permanentes o transitorios.
Las personas que se encuentren bajo el influjo de alcohol, drogas alucinógenas y de medicamentos o sustancias que disminuyan sus reflejos.
Los invidentes, los sordomudos, salvo que su capacitación o entrenamiento o la utilización de ayudas o aparatos ortopédicos los habiliten para cruzar las vías por sí mismos
Los menores de seis (6) años.
Los ancianos.
lunes, 19 de abril de 2010
El consumo de alcohol
EL CONSUMO DE ALCOHOL
El consumo de alcohol es una costumbre muy arraigada en Colombia. La fatal combinación de la conducción con el alcohol, muestra el menosprecio de los conductores hacia los efectos que estas sustancias producen sobre el organismo.
La idea de este escrito es concientizarlo a usted, del peligro que representa conducir después de ingerir alcohol y resaltarle las limitaciones y los comportamientos de quien actúa bajo los efectos del licor. También le sugiere algunas alternativas y herramientas que pueden contribuir a su seguridad vial, en el caso de que usted se vea involucrado en una circunstancia de esta naturaleza.
Definición
Es una droga psicodepresora que produce efectos cuando pasa a la sangre, y desde ella se reparte por todo el organismo.
TIPOS DE EMBRIAGUEZ
BEBIDAS FERMENTADAS. Son aquellas cuya extracción proviene de frutos o cereales como la uva, pera, cebada, etc.. Entre ellas están el vino y la cerveza. El máximo contenido de alcohol en este tipo de bebidas oscila entre el 15 y el 18% por volumen.
BEBIDAS DESTILADAS. Son aquellas que se obtienen al separar las sustancias de las bebidas fermentadas. Por medio del calor, la parte más volátil se evapora (agua), y la restante (alcohol), por enfriamiento se reduce nuevamente a líquido. El volumen de alcohol de las bebidas destiladas es superior al de las bebidas fermentadas. En este grupo están el whisky, el ron, la ginebra, el brandy y el aguardiente, etc., cuyo contenido de alcohol oscila entre el 30 y el 40%. Según convenios internacionales, los países no pueden fabricar bebidas alcohólicas con concentraciones mayores del 50% por volumen.
El porcentaje de alcohol que contiene una bebida es su grado alcohólico. Así por ejemplo, cuando un vino tiene 12 grados de alcohol, significa que el 12% de esa bebida es alcohol puro.
La cerveza y la sidra tienen una concentración de alcohol inferior al 4%. Los vinos dulces una concentración aproximada del 7%. Otras bebidas como el aguardiente, el brandy, el ron y el whisky tienen una concentración entre el 25 y el 40%. Algunos licores como el tequila y el vodka, en ocasiones pueden tener aún concentraciones superiores.
Absorción y eliminación
Los órganos que intervienen más activamente en la absorción del alcohol para llevarlo a la sangre, son el estómago y el intestino delgado
La mucosa gástrica absorbe precozmente del 15 al 20% del licor ingerido y empieza a elevar los niveles de alcohol en la sangre y el cerebro. Se producen entonces, los primeros síntomas de embriaguez. La presencia de alimentos en el estómago, especialmente grasas y carbohidratos, disminuye la velocidad de absorción del alcohol, y por lo tanto, la sintomatología de la embriaguez también se demora en aparecer. Es preciso resaltar que una vez que el alcohol haya llegado a la sangre, ningún alimento es capaz de disminuir o eliminar este porcentaje.
El resto de alcohol ingerido (80%), se absorbe dentro del intestino. La mezcla de diversas bebidas puede incrementar la velocidad de absorción. El alcohol tiene una especial afinidad con el tejido nervioso, por consiguiente, los efectos principales de la intoxicación son de tipo neurológico y psicológico. Una vez que el alcohol ha sido absorbido y distribuido por el organismo, se inicia su eliminación mediante los procesos de excreción y de metabolismo. La cantidad de alcohol que se elimina por la excreción (la orina, las lágrimas, el sudor y especialmente por el aire respirado) es muy pequeña, tan sólo el 2%. Hacer ejercicio para aumentar la transpiración y la ventilación pulmonar, ingerir café u otras drogas, no logra eliminar más rápidamente el alcohol del organismo.
El tiempo de eliminación del alcohol en el organismo aumenta proporcionalmente a la cantidad de bebida ingerida. Un trago de whisky (30 cc), una botella de cerveza (330 cc), o una copa de vino de mesa (250 cc), contienen una unidad alcohólica, es decir, un individuo que ingiera una unidad alcohólica, necesitará entre 2 y 3 horas para eliminar totalmente esa dosis del organismo.
Una unidad alcohólica equivale aproximadamente a 25 mg de etanol/100 ml de sangre y no alcanza a afectar neurológicamente al adulto sano. Con 2 unidades alcohólicas aparecen las manifestaciones iniciales o signos precoces de embriaguez que empiezan a ser detectables y alteran la capacidad de conducir.
Embriaguez leve o de primer grado: Resultados entre 40 y 99 mg de etanol/100 ml de sangre total que corresponde a consumir de 2 a 3 unidades alcohólicas.
Embriaguez moderada o de segundo grado: Resultados entre 100 y 149 mg de etanol/100 ml de sangre que corresponde a consumir de 4 a 5 unidades alcohólicas.
Embriaguez severa o de tercer grado: Resultados mayores o iguales a 150 mg de etanol/100 ml de sangre que corresponde a consumir 6 ó más unidades alcohólicas.
Embriaguez grave o de cuarto grado: En general, se acepta que niveles de alcoholemia de una unidad alcohólica (un trago de whisky, una botella de cerveza o una copa de vino de mesa), permiten sospechar la presencia de embriaguez. Más de una unidad alcohólica es conclusiva de embriaguez.
El porcentaje se mide en 100 centímetros cúbicos de sangre.
Efectos en el organismo
Las alteraciones producidas por el alcohol se detectan en tres áreas principales: psíquica, neurológica y general
Síquica
Las primeras manifestaciones de la intoxicación alcohólica se detectan en el área psicológica. El alcohol es una sustancia depresora del sistema nervioso central y por este motivo, cuando hay sobredosis puede conducir al coma y a la muerte por paro respiratorio.
Muchas personas creen que el alcohol es un estimulante, pues con dosis bajas se produce efectos tales como reducción de la tensión, euforia breve y descarga de las inhibiciones. Con los primeros ascensos en los niveles de alcohol, aparece la sensación de confort, gozo y vivacidad, pero a medida que aumenta la impregnación, surgen las manifestaciones amorosas y/o pendencieras para después dar paso a la depresión que se manifiesta por la somnolencia y en ocasiones, por sentimientos de tristeza y lentificación de la actividad motora. Disminuye también, la capacidad de reflexión, atención y observación.
El humor por lo general, es poco controlado y se puede presentar sentimientos de desamparo e incluso de agresividad. Por otra parte, las respuestas motoras como las sensoriales y sensitivas, se ven afectadas de acuerdo con la concentración de alcohol en la sangre.
Neurologica
Las alteraciones neurológicas son en realidad, aquellas que incapacitan más seriamente a un individuo para realizar labores de responsabilidad y cuidado, como es conducir un vehículo.
Los signos de alteración neurológica pueden empezar a manifestarse al ingerir una unidad alcohólica así:
Incoordinación Motora: Se altera la capacidad para coordinar movimientos, en especial, aquellos que exigen precisión para su realización. Con cantidades superiores a una unidad alcohólica, el bebedor empieza a perder el equilibrio, presenta dificultad al pronunciar palabras, disminuye su agudeza visual y auditiva y lentifica los movimientos, entre otros El alcohol puede causar desde somnolencia hasta un estado de coma.
General
El embriagado tiene aspecto y características propios: pupilas dilatadas, ojos rojos y aliento alcohólico que sirven como elementos de apoyo para emitir un diagnóstico de embriaguez.
Alcoholimetría
Corresponde a una prueba de laboratorio o por un medio técnico para la determinación de la cantidad de alcohol que se encuentra en la sangre circulante. Cuando se presenten heridos en un accidente, los agentes de tránsito están obligados a llevarlos a Medicina Legal para que les practiquen la prueba de alcoholemia.
Métodos indirectos para determinar alcoholemia: Los más conocidos son los alcohosensores que establecen de manera cualitativa, si existe o no alcohol en el vaho (aire expirado), del examinado, teniendo en cuenta como ya se mencionó, el alcohol excretado por la respiración.
Estos alcohosensores están homologados por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, como elementos idóneos y concluyentes para determinar el grado de intoxicación por alcohol en una persona.
El alcohol se mide a través del aire que la persona exhala. La medida se hace sobre 2.000 centímetros cúbicos de aire y los resultados son equivalentes a la prueba tomada en la sangre).
50 miligramos por ciento (grado 1) se consiguen con sólo dos tragos de aguardiente o dos cervezas. Y aunque la persona no está caída de la borrachera con dos cervezas, sí es importante saber que de 40 mililitros para arriba empieza a perder facultades para conducir. Por eso, es importante que las personas entiendan que no es necesario que la persona esté evidentemente borracha, hasta tambalearse, para que pierda sus reflejos, pues con sólo esas dos copas de trago o esas cervezas, y sin tambalearse, ya se corre un riesgo que puede evitarse.
EFECTOS SOBRE LA CONDUCCIÓN
Clasificación de la embriaguez
Conducir con alcohol, así sea con un trago, es una actitud demasiado irresponsable. Vea las consecuencias de ingerir una unidad alcohólica (un trago pequeño):
Se altera la capacidad para coordinar movimientos, sobre todo aquellos que exigen precisión en su realización, por lo cual disminuye la capacidad para reaccionar ante un peligro inesperado.
Síntomas comunes
• Con cantidades superiores a una unidad alcohólica, se disminuye la agudeza visual y auditiva y aumenta la sensibilidad al deslumbramiento, comienza a verse borroso porque los movimientos oculares se hacen más lentos, disminuye la habilidad para calcular distancias y se presenta dificultad en la concentración.
• Con mayor cantidad de alcohol, hay vista doble, actitud titubeante y somnolencia hasta llegar al coma. Los borrachos parece ponerse de acuerdo siempre, para poner en peligro su vida y la de los demás. Estas son las infracciones que más cometen:
• Velocidades irracionalmente altas.
• Cambios frecuentes de carril.
• Adelantamiento indebido con poco espacio para pasar, manejo lento o virajes excesivos al alcanzar o pasar.
• Tratar de ganar a las luces del tránsito o desobedecerlas.
• Detenerse o intentarlo con movimientos indecisos.
• No bajar las luces para el tránsito que viene de frente.
• Manejar con las ventanillas bajas en tiempo frío.
• Manejar, sacando la cabeza a través de la ventanilla, en forma parcial o total.
• Excitación y sobreestimación de las propias capacidades.
Conductores embriagados
Si el conductor está delante suyo, mantenga una distancia de seguimiento segura. No trate de pasarlo, porque él puede desviarse hacia usted. Si el conductor está detrás suyo, gire hacia la derecha en la próxima intersección y déjelo pasar.
Cuando se acerque a una intersección, reduzca la velocidad. Mire hacia ambos lados a medida que se acerca a la esquina, con el fin de tomar una acción evasiva. Usted puede informar de este conductor irresponsable a los números que aparecen relacionados en los servicios de emergencia.
Las bromas que siempre hacemos cuando estamos tomando y notamos que alguien está ya "prendido", esas de ¡hacé el cuatro!, ¡caminá por la línea! y ¿cuántos dedos ves? no son tan descabelladas después de todo. Es que el trago va "desconfigurando" lentamente la coordinación motriz, aunque el que está tomando no sea muy conciente de ello.
Por eso el perito hace un dictamen basándose en signos clínicos de carácter neurológico como alteraciones en el equilibrio, la coordinación, la articulación de las palabras, la forma de enfocar los objetos o en la ejecución de maniobras que le ordenan, signos que la persona no puede ocultar cuando está embriagada (grado 1, 2 ó 3) por más que quiera o insista en que está en sus cinco sentidos.
Estas pruebas del perito de Medicina Legal, tienen la misma validez que las hechas a través del "borrachímetro", (como le dicen vulgarmente al alcohosensor) en el momento de ser detenido en la calle. Sin embargo, siempre se hacen las pruebas de laboratorio, en caso de ser necesario, para corroborar lo que se presume y tener una base legal de laboratorio que sirva de prueba.
Alcoholemia: Cantidad de alcohol que tiene una persona en determinado momento en su sangre.
Alcohometría: Examen o prueba de laboratorio, o por medio técnico que determina el nivel de alcohol etílico en la sangre.
Alcoholuria: Examen o prueba de laboratorio, o por medio técnico que determina el nivel de alcohol etílico en la orina.
Alcohosensor: Sistema para detectar alcohol en el aire exhalado.
En todo caso en que produzca lesiones personales u homicidio en accidente de tránsito, la autoridad de tránsito deberá enviar a los conductores implicados a la práctica de la prueba de embriaguez, so pena de considerarse falta disciplinaria grave para el funcionario que no dé cumplimiento a esta norma.
ACTUACIÓN EN CASO DE EMBRIAGUEZ.
ARTÍCULO 150. EXAMEN. Las autoridades de tránsito podrán solicitar a todo conductor de vehículo automotor la práctica de examen de embriaguez, que permita determinar si se encuentra bajo efectos producidos por el alcohol o las drogas, o sustancias estupefacientes, alucinógenas o hipnóticas.
Las autoridades de tránsito podrán contratar con clínicas u hospitales la práctica de las pruebas de que trata este artículo, para verificar el estado de aptitud de los conductores.
PARÁGRAFO. En los centros integrales de atención se tendrá una dependencia para practicar las pruebas anteriormente mencionadas.
ARTÍCULO 151. SUSPENSIÓN DE LICENCIA. Quien cause lesiones u homicidios en accidente de tránsito y se demuestre que actuó bajo cualquiera de los estados de embriaguez de que trata este código, o que injustificadamente abandone el lugar de los hechos, a más de las sanciones previstas en el Código Penal, se hará acreedor a la suspensión de su licencia por el término de cinco (5) años.
ARTÍCULO 152. GRADO DE ALCOHOLEMIA. En un término no superior a 30 días contados a partir de la expedición de la presente ley, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses mediante resolución establecerá los límites de los diferentes grados de estado de embriaguez.
Si hecha la prueba de alcoholemia se establece:
Segundo grado de embriaguez, adicionalmente a la sanción multa, se decretará la suspensión de la licencia de conducción entre dos (2) y tres (3) años, y la obligación de prestar servicios gratuitos comunitarios en establecimientos que determine la autoridad de tránsito por veinte (20) horas.
Tercer grado y se decretará, a más de la sanción de multa, la suspensión entre tres (2) y diez (10) años de la licencia de conducción, y la obligación de prestar servicios gratuitos comunitarios en establecimientos que determine la autoridad de tránsito por cuarenta (40) horas.
Será criterio para fijar esta sanción, la reincidencia, haber causado daño a personas o cosas a causa de la embriaguez o haber intentado darse a la fuga.
PARÁGRAFO. La reincidencia en un tercer grado de embriaguez, será causal para determinar la cancelación definitiva de la licencia de conducción.
Para terminar se explica la tolerancia y el examen clínico
Los adultos habituados al mismo del alcohol, sólo presentan signos clínicos de embriaguez cuando han ingerido cantidades importantes de licor, mientras que los sujetos no acostumbrados a beber, cuando lo hacen, presentan la sintomatología de la embriaguez alcohólica con dosis bastante más pequeñas que las usadas por los individuos tolerantes.
En cuestiones médico-legales, esta tolerancia orgánica al etanol, tiene implicaciones importantes, pues es precisamente por ese fenómeno, que la correlación entre los signos clínicos de la intoxicación etílica y los niveles de alcohol en sangre (alcoholemia), no es siempre (Actualización del dictamen médico-forense por embriaguez – Derecho Penal y Criminología – Revista del Instituto de Ciencias Penales y Criminológicas – Universidad Externado de Colombia – Volumen X, No. 34 – Enero-Abril 1988, Págs. 165 a 178) constante, pues se ve modificada de acuerdo con la susceptibilidad personal del sujeto.
Vale la pena extendernos un poco más en esta explicación: Adultos normales, o sea bebedores ocasionales, al contacto con el alcohol presentan una serie de manifestaciones, cuya intensidad es directamente proporcional a la cantidad de licor ingerido. Con base en lo anterior se han adelantado estudios científicos que clasifican los estadios o grados de la embriaguez teniendo en cuenta los niveles de alcoholemia.
Gracias al fenómeno de la tolerancia se ha podido comprobar que dos sujetos con iguales cifras de alcoholemia, por ejemplo 80 miligramos por ciento, no siempre presentan el mismo grado de embriaguez. Los bebedores ocasionales, que no han desarrollado aún tolerancia presentarán con estas cifras de alcoholemia mayor cantidad de signos de embriaguez que aquellos bebedores habituales (tolerantes), quienes escasamente presentarán algunos signos leves, o inclusive puede darse el caso que no presenten signos clínicos de la embriaguez.
Además de lo anterior, tal como se postuló al comienzo del artículo, el individuo puede embriagarse con un variado número de sustancias diferentes al alcohol. Como es obvio, en estos casos, los niveles de alcoholemia serán negativos.
Por todo lo anterior se recomienda que la valoración pericial para dictaminar embriaguez se realice mediante un cuidadoso examen físico, registrando los signos clínicos del examinado y únicamente en casos específicos, a criterio del perito, se deben tomar muestras de sangre para determinar alcoholemia.
Este criterio evita serios problemas en la interpretación de los resultados de las muestras de sangre enviadas indiscriminadamente al laboratorio, puesto que los signos clínicos que presenta una persona tolerante, es decir, el estado de embriaguez que tiene, es diferente al que pueda presentar una persona no tolerante, aunque las cifras de alcoholemia sean bastante similares en los dos.
En general puede aceptarse que niveles de alcoholemia entre 50 y 100 miligramos permitan sospechar la presencia de embriaguez. Cifras mayores de 100 miligramos por ciento de alcoholemia son conclusivas de embriaguez. Lo anterior debido al hecho de que por más tolerante que sea un individuo es imposible que pueda asimilar, sin presentar signos clínicos, cifras superiores a los 100 miligramos por ciento de alcohol en la sangre”.
La llamada alcoholemia6 simplemente podía reemplazar -como prueba técnica- ~ examen clínico en los casos en los cuales no es posible realizar éste, ya sea porque se trata de Un cadáver o de una persona politraumatizada, enyesada o inconsciente, quien no puede colaborar con la exploración semiológica descrita”’.
Por consecuencia, la alcoholemia es una prueba técnica supletoria, porque solo ‘informa la cantidad de alcohol que hay en el organismo, pero no puede reportar la intensidad de los efectos concretos que este alcohol ha producido en la persona efectos que son diferentes de acuerdo al umbral de tolerancia individual del sujeto”. Es más, se agrega que “... la alcoholemia se solicita con criterios definidos para complementar el diagnóstico clínico, sobre todo en aquellos casos en donde no hay ninguna patología neurológica sobre-agregada que hace difícil el diagnóstico, cuando por diversas razones el paciente no colabora con la práctica de las pruebas clínicas o cuando los hallazgos son dudosos”8 *.
6 “Se denomina así a la determinación de la cantidad de alcohol que se encuentra en la sangre circulante. Se expresa en cifras de miligramos de alcohol por ciento o en gramos de alcohol por mil (mg% ó g%).
Para no dejar duda, quizá con criterio tautológico, recuérdense las siguientes palabras del profesor NODIER AGUDELO BETANCOURTH9, a fin de precisar la relación de determinación entre a embriaguez y el resultado:
“Este será un problema práctico para cuya solución no se puede dar fórmulas abstractas. Serán entonces importantes el dictamen toxicológico y la sintomatología clínica, pero siempre teniendo claro que el dictamen toxicológico no prevalece frente a la sintomatología clínica, pues según la norma del nuevo Código Penal, la cuestión no se reduce a decir cuánto alcohol tenía un organismo en un momento dado, sino la importancia neurológica y psicológica de ese alcohol o sustancia, en la conformación y dirección de la conducta en una persona determinada y la trascendencia en el hecho. Al respecto debemos retener la siguiente doctrina de la Doctora María Dolores Sánchez del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses:
“La legislación Colombiana se refiere en su normatividad, al estado de embriaguez de un individuo, o al hecho de estar bajo el influjo del alcohol, pero no hace alusión al término alcoholemia. Es por ello que el perito debe brindar la información en el lenguaje adecuado, o sea debe referirse al término embriaguez, pues si únicamente reporta las cifras de alcoholemia, su dictamen será incompleto y difícil de interpretar, sobre todo si es una cantidad por debajo de 100 mg% la cual no en todos los casos puede ocasionar intoxicación en un adulto. Con cifras de alcoholemia como la mencionada no se podrá con exactitud científica, certificar si el individuo estaba o no bajo el influjo del alcohol y mucho menos afirmar si tenía o no compromiso neurológico y de qué magnitud eran las supuestas alteraciones. Como ya se mencionó, tampoco es posible que, con exactitud científica se diagnostique la severidad de la intoxicación etílica de una persona, o su estado de embriaguez con sólo conocer el nivel de alcoholemia”.
También son suyas estas palabras:
“El resultado de la alcoholemia debe tenerse en cuenta como un hallazgo más, para evaluar en conjunto con el cuadro clínico presentado por el examinado, y así concluir con todo fundamento” (María Dolores Sánchez P., Guía Práctica para realizar el Dictamen Forense sobre embriaguez; Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Bogotá, 1.993, págs. 1, 2 y 9.. - resaltado fuera del texto original).
Según los expertos María Dolores Sánchez Prada y Ricardo Mora Izquierdo, miremos algunos aspectos:
1). “ALIENTO ALCOHOLICO, llamado vulgarmente “tufo””. Una vez que el alcohol se ha absorbido y distribuido por el organismo, se comienza a eliminar por procesos de excreción y de metabolismo. “A nivel del alvéolo pulmonar, el intercambio gaseoso, el alcohol volátil sale con la espiración, ocasionando uno de los signos de embriaguez etílica. El aliento alcohólico, llamado vulgarmente “tufo”. La excreción de alcohol a nivel pulmonar es proporcional y constante a las concentraciones de alcohol en sangre, siendo este un dato de utilidad para poder comprender posteriormente el funcionamiento de los vafómetros o borrachómetros”
2). “INCOORDINACION MOTORA: las alteraciones en el área psíquica, por ingesta de alcohol, se evalúen en el examen clínico, sin arrojar certeza respecto del grado de ebriedad, dadas las variantes tipológicas (comportamiento habitual del sujeto, lenguaje y la forma de ser), pero las alteraciones en el área neurológica, si permiten detectar la clase de embriaguez. “El perito puede valorar en su examen este signo, mediante pruebas clínicas que califican como leve, moderada o severa, según la intensidad con la cual se presente la mencionada incoordinación motora. El test digital, el test de Golden o el test de Bourden, permiten diferenciar la incoordinación motora leve que corresponde al primer grado de embriaguez aguda; los test de movimientos rápidos alternos califican la incoordinación motora moderada y la marcha sirve para evaluar la incoordinación motora severa”.
3). “NISTAGMUS POSTURAL”: “El término nistagmus se refiere a un movimiento involuntario horizontal de los glóbulos oculares como respuesta refleja a un estímulo. En este caso el perito produce el estímulo consistente en hacer girar al paciente sobre su propio eje, en movimiento de rotación, a una velocidad máxima de cinco vueltas en 10 segundos, para que posteriormente fije su mirada en un objeto colocado a 20 centímetros de su nariz (veinte centímetros de distancia focal). Si el examinado está bajo la influencia del alcohol, presentará un movimiento ocular horizontal que se clasifica de leve a intenso. El nistagmus postural es un signo clínico al que debe dársele gran credibilidad, desde que la prueba está correctamente realizada, puesto que por ser una respuesta refleja (involuntaria), no es posible evitarla ni tampoco precipitarla voluntariamente”.
4). “POLIGONO DE SUSTENTACION”: es la observación del equilibrio y de la marcha. Hace parte del examen clínico, luego de la prueba del nistagmus. “Cuando el examinado está embriagado, separa sus pies para caminar, para lograr así mantener el equilibrio, lo cual ocasiona marcha tambaleante (atáxica). Este signo se anota en el reporte pericial como “aumento del polígono de sustentación”, de carácter discreto o evidente según la intensidad del mismo”.
5). “DISARTRIA”: “Otro signo que se evalúa durante el examen clínico por embriaguez, es la dificultad en la pronunciación de las palabras, llamado disartria. Es producto de la incoordinación de los movimientos linguales, necesarios para la articulación correcta de la palabra”.
6). “OTROS SIGNOS”: los expertos citados concluyen: “Los hallazgos hasta aquí descritos son suficientes para evaluar el estado de ebriedad del examinado, no obstante lo anterior, se presentan muchas otras alteraciones neurológicas a saber: hay una lentitud en la respuesta refleja generalizada, la sensopercepción se altera, se disminuye la agudeza visual y auditiva, hasta en un 35% en el primer período de la embriaguez, se pierde progresivamente la visión periférica al igual que la capacidad de convergencia ocular voluntaria y si la embriaguez es avanzada se puede presentar “diplopia” (visión doble). En general se observa que el ebrio, por la interferencia que hace el alcohol en la conducción eléctrica de los nervios periféricos, lentifica sus movimientos y las respuestas motoras. La intoxicación alcohólica también puede ocasionarle analgesia. El alcohol puede causar otros efectos depresores como alteraciones en el estado de la conciencia que fluctúan desde la somnolencia, la obnubilación y la confusión hasta el estupor y el estado de coma. En la situación de ebriedad avanzada, es característico encontrar a un individuo incapaz de responder a los estímulos médico-ambientales, y si la dosis ingerida fue muy elevada le puede ocasionar estado de coma e inclusive la muerte por parálisis respiratoria a nivel central.
El dictamen para valorar si una persona está o no embriagada, debe entonces explorar fundamentalmente el área neurológica, puesto que en conjunto esta signología es específica, constante, e independiente de la voluntad del examinado, lo cual es de gran valor y credibilidad diagnóstica”. Debe reiterarse que la exploración del área neurológica se hace mediante el examen clínico y no de alcoholemia, tal como ya se anotó.
7). “ALTERACIONES EN EL AREA GENERAL”: Las alteraciones presentes en los cuadros de intoxicación alcohólica, también se pueden detectar en el área general. Lo explican así los científicos:
“En cuanto al área general se refiere, por ser las sustancias alcohólicas tan solubles en el organismo humano, pueden penetrar e impregnar todos los aparatos y sistemas orgánicos, dando efectos en variados sitios. Es así como el embriagado tiene un aspecto o facies característica: pupilas de diámetro aumentado (aparece en el dictamen con el nombre de miriasis), ojos rojos (vasodilatación conjuntival y aparece en el dictamen como “congestión conjuntival”), rubicundez facial (vaso dilatación cutánea) (aparece en el dictamen como rubicundez facial), que considerados en conjunto, sirven como signos de apoyo complementarios para el diagnostico de la embriaguez, de la misma forma que lo hace el aliento alcohólico o tufo. Aunque el alcohol puede ocasionar muchas otras alteraciones orgánicas, como aumento en la diuresis, náuseas, vómito, etc., no es indispensable la comprobación de éstas durante el examen pericial por ser síntomas de poca objetividad”.
El consumo de alcohol es una costumbre muy arraigada en Colombia. La fatal combinación de la conducción con el alcohol, muestra el menosprecio de los conductores hacia los efectos que estas sustancias producen sobre el organismo.
La idea de este escrito es concientizarlo a usted, del peligro que representa conducir después de ingerir alcohol y resaltarle las limitaciones y los comportamientos de quien actúa bajo los efectos del licor. También le sugiere algunas alternativas y herramientas que pueden contribuir a su seguridad vial, en el caso de que usted se vea involucrado en una circunstancia de esta naturaleza.
Definición
Es una droga psicodepresora que produce efectos cuando pasa a la sangre, y desde ella se reparte por todo el organismo.
TIPOS DE EMBRIAGUEZ
BEBIDAS FERMENTADAS. Son aquellas cuya extracción proviene de frutos o cereales como la uva, pera, cebada, etc.. Entre ellas están el vino y la cerveza. El máximo contenido de alcohol en este tipo de bebidas oscila entre el 15 y el 18% por volumen.
BEBIDAS DESTILADAS. Son aquellas que se obtienen al separar las sustancias de las bebidas fermentadas. Por medio del calor, la parte más volátil se evapora (agua), y la restante (alcohol), por enfriamiento se reduce nuevamente a líquido. El volumen de alcohol de las bebidas destiladas es superior al de las bebidas fermentadas. En este grupo están el whisky, el ron, la ginebra, el brandy y el aguardiente, etc., cuyo contenido de alcohol oscila entre el 30 y el 40%. Según convenios internacionales, los países no pueden fabricar bebidas alcohólicas con concentraciones mayores del 50% por volumen.
El porcentaje de alcohol que contiene una bebida es su grado alcohólico. Así por ejemplo, cuando un vino tiene 12 grados de alcohol, significa que el 12% de esa bebida es alcohol puro.
La cerveza y la sidra tienen una concentración de alcohol inferior al 4%. Los vinos dulces una concentración aproximada del 7%. Otras bebidas como el aguardiente, el brandy, el ron y el whisky tienen una concentración entre el 25 y el 40%. Algunos licores como el tequila y el vodka, en ocasiones pueden tener aún concentraciones superiores.
Absorción y eliminación
Los órganos que intervienen más activamente en la absorción del alcohol para llevarlo a la sangre, son el estómago y el intestino delgado
La mucosa gástrica absorbe precozmente del 15 al 20% del licor ingerido y empieza a elevar los niveles de alcohol en la sangre y el cerebro. Se producen entonces, los primeros síntomas de embriaguez. La presencia de alimentos en el estómago, especialmente grasas y carbohidratos, disminuye la velocidad de absorción del alcohol, y por lo tanto, la sintomatología de la embriaguez también se demora en aparecer. Es preciso resaltar que una vez que el alcohol haya llegado a la sangre, ningún alimento es capaz de disminuir o eliminar este porcentaje.
El resto de alcohol ingerido (80%), se absorbe dentro del intestino. La mezcla de diversas bebidas puede incrementar la velocidad de absorción. El alcohol tiene una especial afinidad con el tejido nervioso, por consiguiente, los efectos principales de la intoxicación son de tipo neurológico y psicológico. Una vez que el alcohol ha sido absorbido y distribuido por el organismo, se inicia su eliminación mediante los procesos de excreción y de metabolismo. La cantidad de alcohol que se elimina por la excreción (la orina, las lágrimas, el sudor y especialmente por el aire respirado) es muy pequeña, tan sólo el 2%. Hacer ejercicio para aumentar la transpiración y la ventilación pulmonar, ingerir café u otras drogas, no logra eliminar más rápidamente el alcohol del organismo.
El tiempo de eliminación del alcohol en el organismo aumenta proporcionalmente a la cantidad de bebida ingerida. Un trago de whisky (30 cc), una botella de cerveza (330 cc), o una copa de vino de mesa (250 cc), contienen una unidad alcohólica, es decir, un individuo que ingiera una unidad alcohólica, necesitará entre 2 y 3 horas para eliminar totalmente esa dosis del organismo.
Una unidad alcohólica equivale aproximadamente a 25 mg de etanol/100 ml de sangre y no alcanza a afectar neurológicamente al adulto sano. Con 2 unidades alcohólicas aparecen las manifestaciones iniciales o signos precoces de embriaguez que empiezan a ser detectables y alteran la capacidad de conducir.
Embriaguez leve o de primer grado: Resultados entre 40 y 99 mg de etanol/100 ml de sangre total que corresponde a consumir de 2 a 3 unidades alcohólicas.
Embriaguez moderada o de segundo grado: Resultados entre 100 y 149 mg de etanol/100 ml de sangre que corresponde a consumir de 4 a 5 unidades alcohólicas.
Embriaguez severa o de tercer grado: Resultados mayores o iguales a 150 mg de etanol/100 ml de sangre que corresponde a consumir 6 ó más unidades alcohólicas.
Embriaguez grave o de cuarto grado: En general, se acepta que niveles de alcoholemia de una unidad alcohólica (un trago de whisky, una botella de cerveza o una copa de vino de mesa), permiten sospechar la presencia de embriaguez. Más de una unidad alcohólica es conclusiva de embriaguez.
El porcentaje se mide en 100 centímetros cúbicos de sangre.
Efectos en el organismo
Las alteraciones producidas por el alcohol se detectan en tres áreas principales: psíquica, neurológica y general
Síquica
Las primeras manifestaciones de la intoxicación alcohólica se detectan en el área psicológica. El alcohol es una sustancia depresora del sistema nervioso central y por este motivo, cuando hay sobredosis puede conducir al coma y a la muerte por paro respiratorio.
Muchas personas creen que el alcohol es un estimulante, pues con dosis bajas se produce efectos tales como reducción de la tensión, euforia breve y descarga de las inhibiciones. Con los primeros ascensos en los niveles de alcohol, aparece la sensación de confort, gozo y vivacidad, pero a medida que aumenta la impregnación, surgen las manifestaciones amorosas y/o pendencieras para después dar paso a la depresión que se manifiesta por la somnolencia y en ocasiones, por sentimientos de tristeza y lentificación de la actividad motora. Disminuye también, la capacidad de reflexión, atención y observación.
El humor por lo general, es poco controlado y se puede presentar sentimientos de desamparo e incluso de agresividad. Por otra parte, las respuestas motoras como las sensoriales y sensitivas, se ven afectadas de acuerdo con la concentración de alcohol en la sangre.
Neurologica
Las alteraciones neurológicas son en realidad, aquellas que incapacitan más seriamente a un individuo para realizar labores de responsabilidad y cuidado, como es conducir un vehículo.
Los signos de alteración neurológica pueden empezar a manifestarse al ingerir una unidad alcohólica así:
Incoordinación Motora: Se altera la capacidad para coordinar movimientos, en especial, aquellos que exigen precisión para su realización. Con cantidades superiores a una unidad alcohólica, el bebedor empieza a perder el equilibrio, presenta dificultad al pronunciar palabras, disminuye su agudeza visual y auditiva y lentifica los movimientos, entre otros El alcohol puede causar desde somnolencia hasta un estado de coma.
General
El embriagado tiene aspecto y características propios: pupilas dilatadas, ojos rojos y aliento alcohólico que sirven como elementos de apoyo para emitir un diagnóstico de embriaguez.
Alcoholimetría
Corresponde a una prueba de laboratorio o por un medio técnico para la determinación de la cantidad de alcohol que se encuentra en la sangre circulante. Cuando se presenten heridos en un accidente, los agentes de tránsito están obligados a llevarlos a Medicina Legal para que les practiquen la prueba de alcoholemia.
Métodos indirectos para determinar alcoholemia: Los más conocidos son los alcohosensores que establecen de manera cualitativa, si existe o no alcohol en el vaho (aire expirado), del examinado, teniendo en cuenta como ya se mencionó, el alcohol excretado por la respiración.
Estos alcohosensores están homologados por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, como elementos idóneos y concluyentes para determinar el grado de intoxicación por alcohol en una persona.
El alcohol se mide a través del aire que la persona exhala. La medida se hace sobre 2.000 centímetros cúbicos de aire y los resultados son equivalentes a la prueba tomada en la sangre).
50 miligramos por ciento (grado 1) se consiguen con sólo dos tragos de aguardiente o dos cervezas. Y aunque la persona no está caída de la borrachera con dos cervezas, sí es importante saber que de 40 mililitros para arriba empieza a perder facultades para conducir. Por eso, es importante que las personas entiendan que no es necesario que la persona esté evidentemente borracha, hasta tambalearse, para que pierda sus reflejos, pues con sólo esas dos copas de trago o esas cervezas, y sin tambalearse, ya se corre un riesgo que puede evitarse.
EFECTOS SOBRE LA CONDUCCIÓN
Clasificación de la embriaguez
Conducir con alcohol, así sea con un trago, es una actitud demasiado irresponsable. Vea las consecuencias de ingerir una unidad alcohólica (un trago pequeño):
Se altera la capacidad para coordinar movimientos, sobre todo aquellos que exigen precisión en su realización, por lo cual disminuye la capacidad para reaccionar ante un peligro inesperado.
Síntomas comunes
• Con cantidades superiores a una unidad alcohólica, se disminuye la agudeza visual y auditiva y aumenta la sensibilidad al deslumbramiento, comienza a verse borroso porque los movimientos oculares se hacen más lentos, disminuye la habilidad para calcular distancias y se presenta dificultad en la concentración.
• Con mayor cantidad de alcohol, hay vista doble, actitud titubeante y somnolencia hasta llegar al coma. Los borrachos parece ponerse de acuerdo siempre, para poner en peligro su vida y la de los demás. Estas son las infracciones que más cometen:
• Velocidades irracionalmente altas.
• Cambios frecuentes de carril.
• Adelantamiento indebido con poco espacio para pasar, manejo lento o virajes excesivos al alcanzar o pasar.
• Tratar de ganar a las luces del tránsito o desobedecerlas.
• Detenerse o intentarlo con movimientos indecisos.
• No bajar las luces para el tránsito que viene de frente.
• Manejar con las ventanillas bajas en tiempo frío.
• Manejar, sacando la cabeza a través de la ventanilla, en forma parcial o total.
• Excitación y sobreestimación de las propias capacidades.
Conductores embriagados
Si el conductor está delante suyo, mantenga una distancia de seguimiento segura. No trate de pasarlo, porque él puede desviarse hacia usted. Si el conductor está detrás suyo, gire hacia la derecha en la próxima intersección y déjelo pasar.
Cuando se acerque a una intersección, reduzca la velocidad. Mire hacia ambos lados a medida que se acerca a la esquina, con el fin de tomar una acción evasiva. Usted puede informar de este conductor irresponsable a los números que aparecen relacionados en los servicios de emergencia.
Las bromas que siempre hacemos cuando estamos tomando y notamos que alguien está ya "prendido", esas de ¡hacé el cuatro!, ¡caminá por la línea! y ¿cuántos dedos ves? no son tan descabelladas después de todo. Es que el trago va "desconfigurando" lentamente la coordinación motriz, aunque el que está tomando no sea muy conciente de ello.
Por eso el perito hace un dictamen basándose en signos clínicos de carácter neurológico como alteraciones en el equilibrio, la coordinación, la articulación de las palabras, la forma de enfocar los objetos o en la ejecución de maniobras que le ordenan, signos que la persona no puede ocultar cuando está embriagada (grado 1, 2 ó 3) por más que quiera o insista en que está en sus cinco sentidos.
Estas pruebas del perito de Medicina Legal, tienen la misma validez que las hechas a través del "borrachímetro", (como le dicen vulgarmente al alcohosensor) en el momento de ser detenido en la calle. Sin embargo, siempre se hacen las pruebas de laboratorio, en caso de ser necesario, para corroborar lo que se presume y tener una base legal de laboratorio que sirva de prueba.
Alcoholemia: Cantidad de alcohol que tiene una persona en determinado momento en su sangre.
Alcohometría: Examen o prueba de laboratorio, o por medio técnico que determina el nivel de alcohol etílico en la sangre.
Alcoholuria: Examen o prueba de laboratorio, o por medio técnico que determina el nivel de alcohol etílico en la orina.
Alcohosensor: Sistema para detectar alcohol en el aire exhalado.
En todo caso en que produzca lesiones personales u homicidio en accidente de tránsito, la autoridad de tránsito deberá enviar a los conductores implicados a la práctica de la prueba de embriaguez, so pena de considerarse falta disciplinaria grave para el funcionario que no dé cumplimiento a esta norma.
ACTUACIÓN EN CASO DE EMBRIAGUEZ.
ARTÍCULO 150. EXAMEN. Las autoridades de tránsito podrán solicitar a todo conductor de vehículo automotor la práctica de examen de embriaguez, que permita determinar si se encuentra bajo efectos producidos por el alcohol o las drogas, o sustancias estupefacientes, alucinógenas o hipnóticas.
Las autoridades de tránsito podrán contratar con clínicas u hospitales la práctica de las pruebas de que trata este artículo, para verificar el estado de aptitud de los conductores.
PARÁGRAFO. En los centros integrales de atención se tendrá una dependencia para practicar las pruebas anteriormente mencionadas.
ARTÍCULO 151. SUSPENSIÓN DE LICENCIA. Quien cause lesiones u homicidios en accidente de tránsito y se demuestre que actuó bajo cualquiera de los estados de embriaguez de que trata este código, o que injustificadamente abandone el lugar de los hechos, a más de las sanciones previstas en el Código Penal, se hará acreedor a la suspensión de su licencia por el término de cinco (5) años.
ARTÍCULO 152. GRADO DE ALCOHOLEMIA. En un término no superior a 30 días contados a partir de la expedición de la presente ley, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses mediante resolución establecerá los límites de los diferentes grados de estado de embriaguez.
Si hecha la prueba de alcoholemia se establece:
Segundo grado de embriaguez, adicionalmente a la sanción multa, se decretará la suspensión de la licencia de conducción entre dos (2) y tres (3) años, y la obligación de prestar servicios gratuitos comunitarios en establecimientos que determine la autoridad de tránsito por veinte (20) horas.
Tercer grado y se decretará, a más de la sanción de multa, la suspensión entre tres (2) y diez (10) años de la licencia de conducción, y la obligación de prestar servicios gratuitos comunitarios en establecimientos que determine la autoridad de tránsito por cuarenta (40) horas.
Será criterio para fijar esta sanción, la reincidencia, haber causado daño a personas o cosas a causa de la embriaguez o haber intentado darse a la fuga.
PARÁGRAFO. La reincidencia en un tercer grado de embriaguez, será causal para determinar la cancelación definitiva de la licencia de conducción.
Para terminar se explica la tolerancia y el examen clínico
Los adultos habituados al mismo del alcohol, sólo presentan signos clínicos de embriaguez cuando han ingerido cantidades importantes de licor, mientras que los sujetos no acostumbrados a beber, cuando lo hacen, presentan la sintomatología de la embriaguez alcohólica con dosis bastante más pequeñas que las usadas por los individuos tolerantes.
En cuestiones médico-legales, esta tolerancia orgánica al etanol, tiene implicaciones importantes, pues es precisamente por ese fenómeno, que la correlación entre los signos clínicos de la intoxicación etílica y los niveles de alcohol en sangre (alcoholemia), no es siempre (Actualización del dictamen médico-forense por embriaguez – Derecho Penal y Criminología – Revista del Instituto de Ciencias Penales y Criminológicas – Universidad Externado de Colombia – Volumen X, No. 34 – Enero-Abril 1988, Págs. 165 a 178) constante, pues se ve modificada de acuerdo con la susceptibilidad personal del sujeto.
Vale la pena extendernos un poco más en esta explicación: Adultos normales, o sea bebedores ocasionales, al contacto con el alcohol presentan una serie de manifestaciones, cuya intensidad es directamente proporcional a la cantidad de licor ingerido. Con base en lo anterior se han adelantado estudios científicos que clasifican los estadios o grados de la embriaguez teniendo en cuenta los niveles de alcoholemia.
Gracias al fenómeno de la tolerancia se ha podido comprobar que dos sujetos con iguales cifras de alcoholemia, por ejemplo 80 miligramos por ciento, no siempre presentan el mismo grado de embriaguez. Los bebedores ocasionales, que no han desarrollado aún tolerancia presentarán con estas cifras de alcoholemia mayor cantidad de signos de embriaguez que aquellos bebedores habituales (tolerantes), quienes escasamente presentarán algunos signos leves, o inclusive puede darse el caso que no presenten signos clínicos de la embriaguez.
Además de lo anterior, tal como se postuló al comienzo del artículo, el individuo puede embriagarse con un variado número de sustancias diferentes al alcohol. Como es obvio, en estos casos, los niveles de alcoholemia serán negativos.
Por todo lo anterior se recomienda que la valoración pericial para dictaminar embriaguez se realice mediante un cuidadoso examen físico, registrando los signos clínicos del examinado y únicamente en casos específicos, a criterio del perito, se deben tomar muestras de sangre para determinar alcoholemia.
Este criterio evita serios problemas en la interpretación de los resultados de las muestras de sangre enviadas indiscriminadamente al laboratorio, puesto que los signos clínicos que presenta una persona tolerante, es decir, el estado de embriaguez que tiene, es diferente al que pueda presentar una persona no tolerante, aunque las cifras de alcoholemia sean bastante similares en los dos.
En general puede aceptarse que niveles de alcoholemia entre 50 y 100 miligramos permitan sospechar la presencia de embriaguez. Cifras mayores de 100 miligramos por ciento de alcoholemia son conclusivas de embriaguez. Lo anterior debido al hecho de que por más tolerante que sea un individuo es imposible que pueda asimilar, sin presentar signos clínicos, cifras superiores a los 100 miligramos por ciento de alcohol en la sangre”.
La llamada alcoholemia6 simplemente podía reemplazar -como prueba técnica- ~ examen clínico en los casos en los cuales no es posible realizar éste, ya sea porque se trata de Un cadáver o de una persona politraumatizada, enyesada o inconsciente, quien no puede colaborar con la exploración semiológica descrita”’.
Por consecuencia, la alcoholemia es una prueba técnica supletoria, porque solo ‘informa la cantidad de alcohol que hay en el organismo, pero no puede reportar la intensidad de los efectos concretos que este alcohol ha producido en la persona efectos que son diferentes de acuerdo al umbral de tolerancia individual del sujeto”. Es más, se agrega que “... la alcoholemia se solicita con criterios definidos para complementar el diagnóstico clínico, sobre todo en aquellos casos en donde no hay ninguna patología neurológica sobre-agregada que hace difícil el diagnóstico, cuando por diversas razones el paciente no colabora con la práctica de las pruebas clínicas o cuando los hallazgos son dudosos”8 *.
6 “Se denomina así a la determinación de la cantidad de alcohol que se encuentra en la sangre circulante. Se expresa en cifras de miligramos de alcohol por ciento o en gramos de alcohol por mil (mg% ó g%).
Para no dejar duda, quizá con criterio tautológico, recuérdense las siguientes palabras del profesor NODIER AGUDELO BETANCOURTH9, a fin de precisar la relación de determinación entre a embriaguez y el resultado:
“Este será un problema práctico para cuya solución no se puede dar fórmulas abstractas. Serán entonces importantes el dictamen toxicológico y la sintomatología clínica, pero siempre teniendo claro que el dictamen toxicológico no prevalece frente a la sintomatología clínica, pues según la norma del nuevo Código Penal, la cuestión no se reduce a decir cuánto alcohol tenía un organismo en un momento dado, sino la importancia neurológica y psicológica de ese alcohol o sustancia, en la conformación y dirección de la conducta en una persona determinada y la trascendencia en el hecho. Al respecto debemos retener la siguiente doctrina de la Doctora María Dolores Sánchez del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses:
“La legislación Colombiana se refiere en su normatividad, al estado de embriaguez de un individuo, o al hecho de estar bajo el influjo del alcohol, pero no hace alusión al término alcoholemia. Es por ello que el perito debe brindar la información en el lenguaje adecuado, o sea debe referirse al término embriaguez, pues si únicamente reporta las cifras de alcoholemia, su dictamen será incompleto y difícil de interpretar, sobre todo si es una cantidad por debajo de 100 mg% la cual no en todos los casos puede ocasionar intoxicación en un adulto. Con cifras de alcoholemia como la mencionada no se podrá con exactitud científica, certificar si el individuo estaba o no bajo el influjo del alcohol y mucho menos afirmar si tenía o no compromiso neurológico y de qué magnitud eran las supuestas alteraciones. Como ya se mencionó, tampoco es posible que, con exactitud científica se diagnostique la severidad de la intoxicación etílica de una persona, o su estado de embriaguez con sólo conocer el nivel de alcoholemia”.
También son suyas estas palabras:
“El resultado de la alcoholemia debe tenerse en cuenta como un hallazgo más, para evaluar en conjunto con el cuadro clínico presentado por el examinado, y así concluir con todo fundamento” (María Dolores Sánchez P., Guía Práctica para realizar el Dictamen Forense sobre embriaguez; Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Bogotá, 1.993, págs. 1, 2 y 9.. - resaltado fuera del texto original).
Según los expertos María Dolores Sánchez Prada y Ricardo Mora Izquierdo, miremos algunos aspectos:
1). “ALIENTO ALCOHOLICO, llamado vulgarmente “tufo””. Una vez que el alcohol se ha absorbido y distribuido por el organismo, se comienza a eliminar por procesos de excreción y de metabolismo. “A nivel del alvéolo pulmonar, el intercambio gaseoso, el alcohol volátil sale con la espiración, ocasionando uno de los signos de embriaguez etílica. El aliento alcohólico, llamado vulgarmente “tufo”. La excreción de alcohol a nivel pulmonar es proporcional y constante a las concentraciones de alcohol en sangre, siendo este un dato de utilidad para poder comprender posteriormente el funcionamiento de los vafómetros o borrachómetros”
2). “INCOORDINACION MOTORA: las alteraciones en el área psíquica, por ingesta de alcohol, se evalúen en el examen clínico, sin arrojar certeza respecto del grado de ebriedad, dadas las variantes tipológicas (comportamiento habitual del sujeto, lenguaje y la forma de ser), pero las alteraciones en el área neurológica, si permiten detectar la clase de embriaguez. “El perito puede valorar en su examen este signo, mediante pruebas clínicas que califican como leve, moderada o severa, según la intensidad con la cual se presente la mencionada incoordinación motora. El test digital, el test de Golden o el test de Bourden, permiten diferenciar la incoordinación motora leve que corresponde al primer grado de embriaguez aguda; los test de movimientos rápidos alternos califican la incoordinación motora moderada y la marcha sirve para evaluar la incoordinación motora severa”.
3). “NISTAGMUS POSTURAL”: “El término nistagmus se refiere a un movimiento involuntario horizontal de los glóbulos oculares como respuesta refleja a un estímulo. En este caso el perito produce el estímulo consistente en hacer girar al paciente sobre su propio eje, en movimiento de rotación, a una velocidad máxima de cinco vueltas en 10 segundos, para que posteriormente fije su mirada en un objeto colocado a 20 centímetros de su nariz (veinte centímetros de distancia focal). Si el examinado está bajo la influencia del alcohol, presentará un movimiento ocular horizontal que se clasifica de leve a intenso. El nistagmus postural es un signo clínico al que debe dársele gran credibilidad, desde que la prueba está correctamente realizada, puesto que por ser una respuesta refleja (involuntaria), no es posible evitarla ni tampoco precipitarla voluntariamente”.
4). “POLIGONO DE SUSTENTACION”: es la observación del equilibrio y de la marcha. Hace parte del examen clínico, luego de la prueba del nistagmus. “Cuando el examinado está embriagado, separa sus pies para caminar, para lograr así mantener el equilibrio, lo cual ocasiona marcha tambaleante (atáxica). Este signo se anota en el reporte pericial como “aumento del polígono de sustentación”, de carácter discreto o evidente según la intensidad del mismo”.
5). “DISARTRIA”: “Otro signo que se evalúa durante el examen clínico por embriaguez, es la dificultad en la pronunciación de las palabras, llamado disartria. Es producto de la incoordinación de los movimientos linguales, necesarios para la articulación correcta de la palabra”.
6). “OTROS SIGNOS”: los expertos citados concluyen: “Los hallazgos hasta aquí descritos son suficientes para evaluar el estado de ebriedad del examinado, no obstante lo anterior, se presentan muchas otras alteraciones neurológicas a saber: hay una lentitud en la respuesta refleja generalizada, la sensopercepción se altera, se disminuye la agudeza visual y auditiva, hasta en un 35% en el primer período de la embriaguez, se pierde progresivamente la visión periférica al igual que la capacidad de convergencia ocular voluntaria y si la embriaguez es avanzada se puede presentar “diplopia” (visión doble). En general se observa que el ebrio, por la interferencia que hace el alcohol en la conducción eléctrica de los nervios periféricos, lentifica sus movimientos y las respuestas motoras. La intoxicación alcohólica también puede ocasionarle analgesia. El alcohol puede causar otros efectos depresores como alteraciones en el estado de la conciencia que fluctúan desde la somnolencia, la obnubilación y la confusión hasta el estupor y el estado de coma. En la situación de ebriedad avanzada, es característico encontrar a un individuo incapaz de responder a los estímulos médico-ambientales, y si la dosis ingerida fue muy elevada le puede ocasionar estado de coma e inclusive la muerte por parálisis respiratoria a nivel central.
El dictamen para valorar si una persona está o no embriagada, debe entonces explorar fundamentalmente el área neurológica, puesto que en conjunto esta signología es específica, constante, e independiente de la voluntad del examinado, lo cual es de gran valor y credibilidad diagnóstica”. Debe reiterarse que la exploración del área neurológica se hace mediante el examen clínico y no de alcoholemia, tal como ya se anotó.
7). “ALTERACIONES EN EL AREA GENERAL”: Las alteraciones presentes en los cuadros de intoxicación alcohólica, también se pueden detectar en el área general. Lo explican así los científicos:
“En cuanto al área general se refiere, por ser las sustancias alcohólicas tan solubles en el organismo humano, pueden penetrar e impregnar todos los aparatos y sistemas orgánicos, dando efectos en variados sitios. Es así como el embriagado tiene un aspecto o facies característica: pupilas de diámetro aumentado (aparece en el dictamen con el nombre de miriasis), ojos rojos (vasodilatación conjuntival y aparece en el dictamen como “congestión conjuntival”), rubicundez facial (vaso dilatación cutánea) (aparece en el dictamen como rubicundez facial), que considerados en conjunto, sirven como signos de apoyo complementarios para el diagnostico de la embriaguez, de la misma forma que lo hace el aliento alcohólico o tufo. Aunque el alcohol puede ocasionar muchas otras alteraciones orgánicas, como aumento en la diuresis, náuseas, vómito, etc., no es indispensable la comprobación de éstas durante el examen pericial por ser síntomas de poca objetividad”.
martes, 13 de abril de 2010
CHISTE DE TRANSITO 2
INTELIGENCIA -VS- CALENTURA
Una mujer y un hombre chocan de Frente en sus autos, el golpe es tan grande, que quedan los autos completame destrozados. Pero increíblemente ninguno de los dos sale lastimado.
Después de salir de los autos la mujer
dice: '¡Ay Dios!, mira nuestros autos!, no quedó nada de ellos y milagrosamente no tenemos ni un rasguño, ésta debe ser una señal de Dios de que nosotros debemos conocernos, ser amigos, y hacer el amor como desquiciados por el resto de nuestros días.
'Y el hombre, viendo la belleza de la mujer, contesta: 'Oh si! Estoy completamente de acuerdo contigo, ésta es una señal de Dios.
'La mujer continua: 'Mira, otro milagro, mi auto está completamente destruido pero esta botella de vino no se quebró, de seguro que Dios quiere que nos tomemos esta botella de vino y celebremos nuestra buena suerte.
'Le da la botella al hombre, él acepta, la abre y se toma la mitad, se la regresa; ella, toma la botella e inmediatamente le pone el tapón y se la regresa al hombre, y él le pregunta:
'¿Qué, no vas a tomar?' La mujer responde: 'No, yo creo que mejor voy a esperar a la policía; tú ya traes aliento alcohólico.
Una mujer y un hombre chocan de Frente en sus autos, el golpe es tan grande, que quedan los autos completame destrozados. Pero increíblemente ninguno de los dos sale lastimado.
Después de salir de los autos la mujer
dice: '¡Ay Dios!, mira nuestros autos!, no quedó nada de ellos y milagrosamente no tenemos ni un rasguño, ésta debe ser una señal de Dios de que nosotros debemos conocernos, ser amigos, y hacer el amor como desquiciados por el resto de nuestros días.
'Y el hombre, viendo la belleza de la mujer, contesta: 'Oh si! Estoy completamente de acuerdo contigo, ésta es una señal de Dios.
'La mujer continua: 'Mira, otro milagro, mi auto está completamente destruido pero esta botella de vino no se quebró, de seguro que Dios quiere que nos tomemos esta botella de vino y celebremos nuestra buena suerte.
'Le da la botella al hombre, él acepta, la abre y se toma la mitad, se la regresa; ella, toma la botella e inmediatamente le pone el tapón y se la regresa al hombre, y él le pregunta:
'¿Qué, no vas a tomar?' La mujer responde: 'No, yo creo que mejor voy a esperar a la policía; tú ya traes aliento alcohólico.
miércoles, 7 de abril de 2010
HIPNOSIS DE LA VIA
VIAJAR POR AUTOPISTA: ¡NO TE DUERMAS
UN PAISAJE MONÓTONO, UNA VELOCIDAD CONSTANTE Y UNA VÍA SEGURA SON MOTIVOS SUFICIENTES PARA QUE DISMINUYA NUESTRO NIVEL DE ALERTA EN LA AUTOPISTA. SI QUIERES EVITAR ESE RIESGO Y LLEGAR A TU DESTINO SANO Y SALVO SIGUE LEYENDO.
DESPUÉS DE UN DURO AÑO DE TRABAJO, ¡LLEGAN LAS VACACIONES! ES EL MOMENTO DE LOS PREPARATIVOS Y TAMBIÉN DE HACER UN LARGO VIAJE. LA AUTOPISTA ES LA VÍA MÁS SEGURA QUE EXISTE PARA VIAJAR PERO TAMBIÉN EN ELLA SE PRODUCEN ACCIDENTES: CASI EL 70% DE LOS ACCIDENTES SE DEBEN AL SUEÑO O DISTRACCIÓN. POR ESTA RAZÓN, EL INSTITUTO UNIVERSITARIO DE TRÁFICO Y SEGURIDAD VIAL (INTRAS), EN VALENCIA, CON LA FINANCIACIÓN DE AUTOPISTAS DEL MEDITERRÁNEO (AUMAR), HA REALIZADO EL PRIMER ESTUDIO EN ESPAÑA, CON METODOLOGÍA RIGUROSA Y CIENTÍFICA, SOBRE EL FENÓMENO DENOMINADO HIPNOSIS DE LA AUTOPISTA O NIVEL DE ALERTA. LOS RESULTADOS NO HAN PODIDO SER MÁS RELEVANTES.
CUANDO CONDUCIMOS UN VEHÍCULO DURANTE UN TIEMPO PROLONGADO Y ESPECIALMENTE EN ENTORNOS ALTAMENTE SEGUROS Y PREDECIBLES -COMO EN UNA AUTOPISTA O AUTOVÍA- NUESTRO NIVEL DE ALERTA PUEDE EXPERIMENTAR DESCENSOS, YA QUE EL GRADO DE ATENCIÓN DE UN INDIVIDUO EN UN MOMENTO DADO DEPENDE DE LA CANTIDAD DE ESFUERZO QUE INVIERTE EN LA TAREA QUE ESTÁ REALIZANDO. ESTA SITUACIÓN PUEDE INCREMENTAR EL RIESGO DE ACCIDENTE DE TRÁFICO YA QUE ES MÁS PROBABLE QUE EN ESE ESTADO SE COMETAN FALLOS Y ERRORES DE PERCEPCIÓN Y DECISIÓN.
DUDAS EN EL NIVEL DE ALERTA
ENTRE LOS HALLAZGOS OBTENIDOS HAY QUE DESTACAR QUE EL NIVEL DE ALERTA NO SE MANTIENE CONSTANTE A LO LARGO DE UN RECORRIDO LARGO SINO QUE PRESENTA UNA SERIE DE CURIOSAS FLUCTUACIONES (DUDAS). ÉSTAS SE CARACTERIZAN POR LAS SIGUIENTES FASES:
- UN INCREMENTO INICIAL EN EL NIVEL DE ALERTA EN LOS PRIMEROS MOMENTOS DE CONDUCCIÓN POR AUTOPISTA.
- - UNA FASE DE DESCENSO DE LA ATENCIÓN.
- UN SEGUNDO PERÍODO DE RECUPERACIÓN DEL NIVEL DE ALERTA.
- UNA SEGUNDA FASE DE DESCENSO DEL NIVEL DE ALERTA.
ESTE RESULTADO ES ESPECIALMENTE INTERESANTE PORQUE NOS DA INFORMACIÓN SOBRE LOS PUNTOS Y TRAMOS CRÍTICOS EN DONDE SERÍA RECOMENDABLE INTERVENIR PARA FAVORECER UN NIVEL DE ALERTA APROPIADO PARA LA CONDUCCIÓN Y LA SEGURIDAD VIAL.
UN MISMO TIPO DE PAVIMENTO ADORMECE
EL ESTUDIO TAMBIÉN REFLEJA QUE SI SE CIRCULA DURANTE PERÍODOS MUY LARGOS Y DE MANERA ININTERRUMPIDA POR UN ÚNICO TIPO DE FIRME SUELE BAJAR DE MANERA SIGNIFICATIVA EL NIVEL DE ALERTA-ADORMECIMIENTO DE LOS CONDUCTORES. ESTO POSIBLEMENTE SE DEBE A QUE EL CONDUCTOR SE VE SOMETIDO A UNA ESTIMULACIÓN CONSTANTE (BIEN VISUAL, AUDITIVA O DE MOVIMIENTO) DE CARÁCTER MUY REPETITIVO. PARA SOLUCIONARLO SERÍA ACONSEJABLE COMBINAR DIVERSOS TIPOS DE PAVIMENTOS (HORMIGÓN, PAVIMENTO FLEXIBLE U OTROS).
TAMPOCO HAY QUE OLVIDARSE DE LA IMPORTANCIA DE LAS SEÑALES DE TRÁFICO. A ESTE RESPECTO SE HA CONSTATADO QUE EL NIVEL DE ALERTA DE LOS CONDUCTORES TIENDE A INCREMENTARSE CUANDO CIRCULAN POR UN TRAMO DONDE EXISTEN CARTELES-SEÑALES INFORMATIVAS, POR EJEMPLO, CON LA DISTANCIA A LA QUE SE ENCUENTRA LA PRÓXIMA SALIDA (NO OCURRE LO MISMO CUANDO SON SEÑALES DE VELOCIDAD, PROHIBICIÓN, ETC).
ES ACONSEJABLE CAMBIAR DE VELOCIDAD
TODOS SABEMOS, Y ADEMÁS ESTE ESTUDIO LO DEMUESTRA, QUE VIAJAR POR UNA AUTOPISTA ES ABURRIDO DEBIDO A UN PAISAJE MONÓTONO Y A UNA VELOCIDAD CONSTANTE. PARA COMPROBAR ESTE HECHO, EL INTRAS COMPARÓ LOS RESULTADOS EN EL NIVEL DE ALERTA EN FUNCIÓN DE SI LA CONDUCCIÓN SE REALIZABA A VELOCIDAD CONSTANTE (120 KMS/HORA) O MODIFICANDO LA VELOCIDAD (DE 100 A 120 KMS/HORA Y VICEVERSA) CADA DOS KILÓMETROS. EL RESULTADO FUE QUE AL FINAL DEL TRAYECTO, CUANDO LOS CONDUCTORES TUVIERON QUE MODIFICAR LA VELOCIDAD DE ESTA MANERA, NO SÓLO NO DESCENDIÓ SU NIVEL DE ALERTA (LO QUE SÍ OCURRE CUANDO LA VELOCIDAD SE MANTIENE CONSTANTE), SINO QUE INCLUSO SE INCREMENTÓ ALGO.
DESPUÉS DE ESTO, SE SUGIERE QUE PARA EVITAR LA SOMNOLENCIA Y DISMINUCIÓN DE ALERTA EN LA CONDUCCIÓN POR LA AUTOPISTA SE MODIFIQUE LA VELOCIDAD DENTRO DE LOS LÍMITES PERMITIDOS POR LA LEGISLACIÓN Y SE REALICEN ADELANTAMIENTOS PRUDENTES. ESO SÍ, SIEMPRE QUE LAS CONDICIONES DEL TRÁFICO LO PERMITAN Y NO SE GENERE NINGUNA SITUACIÓN PELIGROSA O COMPROMETIDA.
TAMBIÉN ESTÁ DEMOSTRADO QUE A MEDIDA QUE NOS ACERCAMOS AL FINAL DEL TRAYECTO SE INCREMENTA PUNTUALMENTE EL NIVEL DE ALERTA (LO MISMO OCURRE EN LOS MOMENTOS INICIALES EL VIAJE). ESTO FENÓMENO UNIDO A LA FATIGA DEL FINAL DEL RECORRIDO Y A QUE SOLEMOS INCREMENTAR LA VELOCIDAD CONLLEVA UN MOMENTO ESPECIALMENTE CRÍTICO A TENER EN CUENTA A LA HORA DE PREVENIR UN ACCIDENTE. POR ELLO, NADA MEJOR QUE ARMARSE DE PACIENCIA Y TRANQUILIDAD PARA LLEGAR A NUESTRO DESTINO SANOS Y SALVOS. ADEMÁS, SIGUE ESTAS RECOMENDACIONES PARA QUE ¡NO TE DUERMAS!
UN PAISAJE MONÓTONO, UNA VELOCIDAD CONSTANTE Y UNA VÍA SEGURA SON MOTIVOS SUFICIENTES PARA QUE DISMINUYA NUESTRO NIVEL DE ALERTA EN LA AUTOPISTA. SI QUIERES EVITAR ESE RIESGO Y LLEGAR A TU DESTINO SANO Y SALVO SIGUE LEYENDO.
DESPUÉS DE UN DURO AÑO DE TRABAJO, ¡LLEGAN LAS VACACIONES! ES EL MOMENTO DE LOS PREPARATIVOS Y TAMBIÉN DE HACER UN LARGO VIAJE. LA AUTOPISTA ES LA VÍA MÁS SEGURA QUE EXISTE PARA VIAJAR PERO TAMBIÉN EN ELLA SE PRODUCEN ACCIDENTES: CASI EL 70% DE LOS ACCIDENTES SE DEBEN AL SUEÑO O DISTRACCIÓN. POR ESTA RAZÓN, EL INSTITUTO UNIVERSITARIO DE TRÁFICO Y SEGURIDAD VIAL (INTRAS), EN VALENCIA, CON LA FINANCIACIÓN DE AUTOPISTAS DEL MEDITERRÁNEO (AUMAR), HA REALIZADO EL PRIMER ESTUDIO EN ESPAÑA, CON METODOLOGÍA RIGUROSA Y CIENTÍFICA, SOBRE EL FENÓMENO DENOMINADO HIPNOSIS DE LA AUTOPISTA O NIVEL DE ALERTA. LOS RESULTADOS NO HAN PODIDO SER MÁS RELEVANTES.
CUANDO CONDUCIMOS UN VEHÍCULO DURANTE UN TIEMPO PROLONGADO Y ESPECIALMENTE EN ENTORNOS ALTAMENTE SEGUROS Y PREDECIBLES -COMO EN UNA AUTOPISTA O AUTOVÍA- NUESTRO NIVEL DE ALERTA PUEDE EXPERIMENTAR DESCENSOS, YA QUE EL GRADO DE ATENCIÓN DE UN INDIVIDUO EN UN MOMENTO DADO DEPENDE DE LA CANTIDAD DE ESFUERZO QUE INVIERTE EN LA TAREA QUE ESTÁ REALIZANDO. ESTA SITUACIÓN PUEDE INCREMENTAR EL RIESGO DE ACCIDENTE DE TRÁFICO YA QUE ES MÁS PROBABLE QUE EN ESE ESTADO SE COMETAN FALLOS Y ERRORES DE PERCEPCIÓN Y DECISIÓN.
DUDAS EN EL NIVEL DE ALERTA
ENTRE LOS HALLAZGOS OBTENIDOS HAY QUE DESTACAR QUE EL NIVEL DE ALERTA NO SE MANTIENE CONSTANTE A LO LARGO DE UN RECORRIDO LARGO SINO QUE PRESENTA UNA SERIE DE CURIOSAS FLUCTUACIONES (DUDAS). ÉSTAS SE CARACTERIZAN POR LAS SIGUIENTES FASES:
- UN INCREMENTO INICIAL EN EL NIVEL DE ALERTA EN LOS PRIMEROS MOMENTOS DE CONDUCCIÓN POR AUTOPISTA.
- - UNA FASE DE DESCENSO DE LA ATENCIÓN.
- UN SEGUNDO PERÍODO DE RECUPERACIÓN DEL NIVEL DE ALERTA.
- UNA SEGUNDA FASE DE DESCENSO DEL NIVEL DE ALERTA.
ESTE RESULTADO ES ESPECIALMENTE INTERESANTE PORQUE NOS DA INFORMACIÓN SOBRE LOS PUNTOS Y TRAMOS CRÍTICOS EN DONDE SERÍA RECOMENDABLE INTERVENIR PARA FAVORECER UN NIVEL DE ALERTA APROPIADO PARA LA CONDUCCIÓN Y LA SEGURIDAD VIAL.
UN MISMO TIPO DE PAVIMENTO ADORMECE
EL ESTUDIO TAMBIÉN REFLEJA QUE SI SE CIRCULA DURANTE PERÍODOS MUY LARGOS Y DE MANERA ININTERRUMPIDA POR UN ÚNICO TIPO DE FIRME SUELE BAJAR DE MANERA SIGNIFICATIVA EL NIVEL DE ALERTA-ADORMECIMIENTO DE LOS CONDUCTORES. ESTO POSIBLEMENTE SE DEBE A QUE EL CONDUCTOR SE VE SOMETIDO A UNA ESTIMULACIÓN CONSTANTE (BIEN VISUAL, AUDITIVA O DE MOVIMIENTO) DE CARÁCTER MUY REPETITIVO. PARA SOLUCIONARLO SERÍA ACONSEJABLE COMBINAR DIVERSOS TIPOS DE PAVIMENTOS (HORMIGÓN, PAVIMENTO FLEXIBLE U OTROS).
TAMPOCO HAY QUE OLVIDARSE DE LA IMPORTANCIA DE LAS SEÑALES DE TRÁFICO. A ESTE RESPECTO SE HA CONSTATADO QUE EL NIVEL DE ALERTA DE LOS CONDUCTORES TIENDE A INCREMENTARSE CUANDO CIRCULAN POR UN TRAMO DONDE EXISTEN CARTELES-SEÑALES INFORMATIVAS, POR EJEMPLO, CON LA DISTANCIA A LA QUE SE ENCUENTRA LA PRÓXIMA SALIDA (NO OCURRE LO MISMO CUANDO SON SEÑALES DE VELOCIDAD, PROHIBICIÓN, ETC).
ES ACONSEJABLE CAMBIAR DE VELOCIDAD
TODOS SABEMOS, Y ADEMÁS ESTE ESTUDIO LO DEMUESTRA, QUE VIAJAR POR UNA AUTOPISTA ES ABURRIDO DEBIDO A UN PAISAJE MONÓTONO Y A UNA VELOCIDAD CONSTANTE. PARA COMPROBAR ESTE HECHO, EL INTRAS COMPARÓ LOS RESULTADOS EN EL NIVEL DE ALERTA EN FUNCIÓN DE SI LA CONDUCCIÓN SE REALIZABA A VELOCIDAD CONSTANTE (120 KMS/HORA) O MODIFICANDO LA VELOCIDAD (DE 100 A 120 KMS/HORA Y VICEVERSA) CADA DOS KILÓMETROS. EL RESULTADO FUE QUE AL FINAL DEL TRAYECTO, CUANDO LOS CONDUCTORES TUVIERON QUE MODIFICAR LA VELOCIDAD DE ESTA MANERA, NO SÓLO NO DESCENDIÓ SU NIVEL DE ALERTA (LO QUE SÍ OCURRE CUANDO LA VELOCIDAD SE MANTIENE CONSTANTE), SINO QUE INCLUSO SE INCREMENTÓ ALGO.
DESPUÉS DE ESTO, SE SUGIERE QUE PARA EVITAR LA SOMNOLENCIA Y DISMINUCIÓN DE ALERTA EN LA CONDUCCIÓN POR LA AUTOPISTA SE MODIFIQUE LA VELOCIDAD DENTRO DE LOS LÍMITES PERMITIDOS POR LA LEGISLACIÓN Y SE REALICEN ADELANTAMIENTOS PRUDENTES. ESO SÍ, SIEMPRE QUE LAS CONDICIONES DEL TRÁFICO LO PERMITAN Y NO SE GENERE NINGUNA SITUACIÓN PELIGROSA O COMPROMETIDA.
TAMBIÉN ESTÁ DEMOSTRADO QUE A MEDIDA QUE NOS ACERCAMOS AL FINAL DEL TRAYECTO SE INCREMENTA PUNTUALMENTE EL NIVEL DE ALERTA (LO MISMO OCURRE EN LOS MOMENTOS INICIALES EL VIAJE). ESTO FENÓMENO UNIDO A LA FATIGA DEL FINAL DEL RECORRIDO Y A QUE SOLEMOS INCREMENTAR LA VELOCIDAD CONLLEVA UN MOMENTO ESPECIALMENTE CRÍTICO A TENER EN CUENTA A LA HORA DE PREVENIR UN ACCIDENTE. POR ELLO, NADA MEJOR QUE ARMARSE DE PACIENCIA Y TRANQUILIDAD PARA LLEGAR A NUESTRO DESTINO SANOS Y SALVOS. ADEMÁS, SIGUE ESTAS RECOMENDACIONES PARA QUE ¡NO TE DUERMAS!
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